Cuencos Planetarios: La Vibración que Afina el Cuerpo
No todos los cuencos son iguales. Un cuenco planetario es una herramienta terapéutica de alta precisión donde la artesanía tradicional se somete al rigor de la medición científica.


El Rigor de la Medición
Un cuenco no se «fabrica» para ser de un planeta. El proceso de ShinéGo es de selección rigurosa: tras ser forjados a mano por maestros orfebres en Nepal, cada pieza es analizada individualmente para identificar su frecuencia fundamental y sus armónicos.
Solo aquellos que presentan una coincidencia exacta con las octavas audibles de los ciclos orbitales calculados por Hans Cousto son certificados como Cuencos Planetarios. Es esta huella acústica matemática la que permite trabajar con seguridad en la terapia de sonido.
El Hombre Microcósmico
Siguiendo los principios de la medicina de Paracelso y la metodología de Sound Planetarium, entendemos al ser humano como un reflejo del universo. Cuando un órgano o sistema pierde su frecuencia natural, aparece la desarmonía.
Los cuencos planetarios actúan como recordatorios acústicos. Por resonancia simpática, la vibración del cuenco ayuda al órgano receptor a recuperar su ritmo y función original, facilitando los procesos de autocuración del cuerpo.
Frecuencia y Función
SOL (126,22 Hz)
Órgano: Corazón.
Aporta vitalidad, energía masculina y refuerza el centro de la identidad y el plexo solar.
LUNA (210,42 Hz)
Órgano: Cerebro / Fluidos.
Regula el sistema linfático, los ciclos biológicos y promueve la regeneración profunda.
SATURNO (147,85 Hz)
Órgano: Bazo / Huesos.
Fortalece la estructura ósea, define límites y ayuda en la consolidación física y mental.